Kommunistik Politik Internacional, nº especial, 7 de febrero de 2004. Por Klaus Riis, editor de Kommunistik Politik, periódico del Partido Comunista de los Obreros de Dinamarca (APK)
Los referendos sobre los tratados de la Unión Europea (UE) son unos
de los peores fantasmas de los políticos (parlamentarios) daneses, una
cuestión de lo más preocupante tanto para el gobierno pro-UE
como para la oposición pro-UE.
En 1992, el "no" al Tratado de Maastricht puso fin a los diez años
en el poder del gobierno abiertamente burgués de Poul Schlüter.
Ocho años después, en 2000, el "no" danés al
euro señaló el fin del gobierno socialdemócrata de Poul
Nyrup Rasmussen.
Las siguientes elecciones nacionales dieron lugar al regreso de una coalición abiertamente conservadora dirigida por Anders Fogh Rasmussen, con una cómoda mayoría parlamentaria, pero basada en los votos de la versión danesa del partido de Jörg Haider, el Partido Popular Danés de Pia Kjaersgaard, el cual ha sido uno de los más ruidosos oponentes al euro.
Debido a la gran oposición popular, con un claro contenido de
clase -de clase obrera-, hacia la "Europa Unida de los monopolios" ya
desde el referendo de adhesión en 1972, se han celebrado un cierto número
de referendos acerca de los diversos tratados, resultando en dos "noes" en
momentos cruciales del desarrollo del proyecto europeo. Esta oposición
siempre ha tenido un carácter de masas organizado, con el Movimiento
Popular contra la UE en su núcleo.
La importancia específica de los dos "noes" a los referendos
arriba mencionados reside en que fueron ganados a pesar de los gobiernos pro-UE,
de la oposición parlamentaria pro-UE, y de una arrolladora mayoría
parlamentaria favorable al proyecto europeo.
Aguas turbulentas
Esta situación hace que las perspectivas de un nuevo referendo acerca de la próxima Constitución de la UE, la cuál convertirá formalmente a la UE en los "Estados Unidos de Europa", resulten en una especie de pesadilla tanto para el gobierno de Fogh Rasmussen como para la oposición, dirigida por los socialdemócratas, quienes han reemplazado al antiguo Primer Ministro Poul Nyrup Rasmussen con el nuevo líder de los socialdemócratas, Mogens Lykketoft -quien fuera Ministro de Exteriores en el gobierno de Nyrup Rasmussen- para que sea su candidato.
Se espera ahora que Nyrup Rasmussen sea elegido candidato socialdemócrata al Parlamento Europeo para las elecciones que se celebrarán en junio de este año.
Dinamarca es conocida como el miembro "leal pero renqueante" de la UE, debido en parte a la oposición popular, y en parte a la tradicional alianza de la burguesía danesa con el Reino Unido. A pesar de su buena disposición, en principio, a tomar parte en la construcción de la superpotencia imperialista europea, prefiere un tempo moderado, y no ir a todo galope. A continuación del "no" al Tratado de Maastricht, Dinamarca acordó cuatro cláusulas de exclusión de las cuales la no participación en la construcción de la unión militar, en la tercera fase de la Unión Monetaria Europea, y en la legislación judicial fueron las tres más importantes.
Sin éxito hasta ahora, los partidos pro-UE has estado intentando librarse de estas cláusulas de exclusión, las cuales el gobierno de Fogh Rasmussen planeaba mantener en el contexto de la nueva Constitución europea, de acuerdo con un acuerdo especial realizado durante la Presidencia italiana de la UE. El "no" sueco al Euro del año pasado machacó las esperanzas de Fogh Rasmussen de convertir el referendo sobre la Constitución en un voto para abolir el específico "arreglo danés".
Constitución de la UE en diciembre no fue profundamente lamentada por el gobierno y los partidos pro-UE daneses. Ha retrasado el referendo, que se esperaba que tuviese lugar en el verano de 2004. Las encuestas de opinión muestran que hay un amplio escepticismo y oposición al proyecto de Constitución entre la población danesa, haciendo muy real la posibilidad de un tercer "no" danés.
La campaña contra la nueva constitución de la UE
La demanda básica y el logotipo del Movimiento Popular contra la UE y de su liga juvenil, la Juventud del Movimiento Popular contra la UE, son "¡Fuera de la UE!". Definitivamente, esto está en perspectiva si la oposición a la nueva superpotencia europea desemboca en un tercer "no" en el referendo sobre su Constitución.
El Movimiento Popular contra la UE es una organización de masas de amplia base, cuyos miembros se adhieren individualmente y también colectivamente en el caso de partidos, sindicatos y organizaciones, y que trabaja para movilizar la más amplia oposición posible a la UE sobre una base no racista. Actualmente, tiene un escaño en el Parlamento Europeo.
En conjunto, el Movimiento Popular contra la UE y el Movimiento de Junio -una escisión del Movimiento Popular contra la UE que rechaza la perspectiva de la retirada danesa de la UE- obtienen normalmente entre el 20 y el 25 por ciento de los votos en las elecciones al parlamento europeo.
Desde hace largo tiempo, el Movimiento Popular contra la UE ha estado haciendo campaña contra la nueva constitución europea. Defendiendo la soberanía nacional, sus argumentos básicos se centran en la construcción del Estado europeo. Arguyen que el mundo no necesita una nueva superpotencia europea con su propio aparato estatal, ejército, legislación, moneda y finanzas. Señalan que la nueva Constitución tomará precedencia sobre la presente Constitución danesa.
La Juventud del Movimiento Popular contra la UE pone en el centro de su agitación el carácter de superpotencia imperialista de la UE y su constitución en una Fortaleza Europa.
Si la clase obrera dice "no", Dinamarca dice "no"
Este fue el lema del Partido Comunista de los Obreros de Dinamarca (APK) en el referendo sobre el euro del año 2000. Y todavía es cierto: si la mayoría de la clase obrera rechaza los "Estados Unidos de Europa" imperialistas, llegando a convencerse de que este proyecto capitalista y neoliberal es una herramienta en manos de los monopolios para incrementar los beneficios a expensas de los obreros y del pueblo trabajador, se logrará un tercer "no" y se abrirán las puertas al abandono de Dinamarca de la UE.
Numerosas dificultades se alzan en el camino. Los socialdemócratas y la Confederación Danesa de Sindicatos (LO), dirigida por los socialdemócratas, están haciendo intensamente campaña por la "Europa Unida", la cual ellos pintan como un factor positivo y benéfico para los trabajadores del mundo, una potencia moral y no imperialista que merece más espacio a escala global, y la alternativa amante de la paz a los EE.UU.
Los socialdemócratas de izquierdas del Partido Socialista del Pueblo (SF) se han unido a este coro y abandonan su tradicional crítica a la UE, preparándose para hacer propaganda a favor de la Constitución la cual pavimentará el camino para la participación ilimitada europea en la guerra a una escala global.
Para los comunistas daneses, existe una obligación especial de destruir esta falsa imagen de la superpotencia imperialista europea en construcción y señalar sus efectos negativos directos sobre el nivel de vida, las condiciones de trabajo y los derechos de los trabajadores que han llegado a ser tan conocidos para el pueblo trabajador, no sólo de Dinamarca, sino para todo el pueblo trabajador tanto dentro como fuera de la UE.